lunes, 31 de mayo de 2010

De la biología a la ideología: el discurso del racismo por Andrea Naranjo

Existe el concepto -equivocado- de que cada tipo humano corresponde a una raza, porque eso beneficia a un cierto de tipo de humano desarrollado en ciertas áreas geográficas, que tienen determinadas características culturales que se ha expandido en el globo. Estas variaciones tipológicas son defendidas como “raza” -es decir subespecies “inferiores/superiores/en vías de”, que han validado y validan innumerables discursos ideológicos que reproducen el racismo en la sociedad, como manera de autentificar la ” supremacía biológica” – y por tanto intelectual- de quienes detentan el poder ( Teun A. van Dijk:1988:131-180).

Este concepto se ha convertido en creencia popular gracias a la desactualización de las disciplinas en humanidades y estudios sociales – que no miran hacia las ciencias naturales para formular las teorías sociales y si las miran, éstas se sostienen en un determinismo biológico, basado en investigaciones reduccionistas y etnocéntricas que defienden teorías sesgadas dobre origen y evolución del comportamiento en la especie humana, tratando de explicar desde la biología el comportamiento social e innato del Homo Sapiens.

Raza
La raza en biolgía fue la división de cualquier especie en subespecies, mas fue este el concepto “clásico” que se aplicó a la especie humana para explicar las diferencias tipológicas humanas, así como las culturales, desde mitad del s XIX.


Durante mucho tiempo se usó el concepto de raza para justificar la existencia de “subespecies” dentro del homo sapiens – lo cual se creía confirmado por las observaciones de campo hechas por los especialistasen la evolución cultural y tipos humanos: los antropólogos, pues la “antropología, hija directa del positivismo, se constituye como disciplina independiente, compartiendo con las ciencias de la época la ideología del darwinismo social y el evolucionismo unilineal, cambiando la dicotomía salvaje- civilizado, por la de Primitivo-civilizado asumiendo esta última como patrón de estudio para poder explicar y comprobar el por qué de las diferencias biológicas y culturales de las distintas “colonias” y las culturas europeas, así como el por qué y el como una población pasa de un estadio al otro. Con esto, la etnografía ponía al antropólogo frente a la “prehistoria viviente” cuyas manifestaciones era necesario registrar antes de su desaparición que, se suponía, habría de ser total, incluyéndose en este juicio tanto a la cultura como al tipo humano portador de la misma. Debemos señalar que aún hoy la antropología de las periferias no pueden dar cuenta de la cultura sin desprenderse de la visión occidental.” ( Cita tomada del El origen biológico de la cultura).

Por ejemplo, a causa de las etnografías de esa época hecha por los especialistas en cultura, hubo muchos pueblos clasificados racialmente , como subespecies de la especie humana, en estados determinados de desarrollosociocultural. Con ello Raza llegó a equiparar las subpespecies humanas a procesos culturales determinados en la historia.
Así, basados en los estudios de los antropólogos físicos, que se encargaban de “clasificar” las subespecies humanas y sus formas de organización bajo el concepto taxonómico de raza, se cimentó un determinismo biológico que atravesaría toda la organización social occidental plasmada en los discursos políticos y sociales que cimentarían la formación del Estado Nación como eje de la sociedad humana.


Un ejemplo de ello es lo que señala Michel Lowy en el Dictionnaire du darwinisme et de l’évolution ( París PUF, 1996):“Debemos señalar que la influencia del darwinismo social a fines del siglo XIX y comienzos del XX no perdonó ni al socialismo ni al movimiento obrero. El marxismo de la Segunda Internacional fuertemente signado por el cientificismo, el positivismo y el determinismo y fascinado por las “leyes naturales de la vida social”, era muy vulnerable a la ofensiva ideológica darwinismo social, especialmente a través de la mediación de la sociología de Herbert Spencer.La afinidad electiva entre marxo-positivismo y social-darwinismo, permitió dar una legitimidad “científica” a las ideas socialistas, las cuales dieron con ello la legitimidad necesaria a la ideología liberal de las clases dominantes en el seno del movimiento obrero. Se pueden encontrar signos de esta desviación pseudo-darvinista y pseudo-marxista en casi todos los movimientos social-demócratas de fin de siglo.” ( cita ota tomada de "El origen biológico de la cultura, una mirada desde la antropología")

Es por ello que hoy en día es conveniente hablar de cline para explicar los diferentes pigmentos en la especie humana. El cline viene a ser el cambio gradual de rasgos fenotípicos dentro de una misma especie de acuerdo al medio ambiente donde nos desarrollamos, los homo sapiens sapiens somos una de esas especies, por lo tanto las razas dentro de la especie humana no existen, pues no hay subespecies dentro de la especie humana.

No está en la biología

"La diferencia “racial” humana en realidad no va más allá del color de la piel. Cualquier uso de las categorías raciales debe buscar su justificación en alguna otra fuente que no sea la biología. El rasgo más notable de la evolución y de la historia humana ha sido el mínimo grado de divergencia que existe entre las poblaciones geográficas en comparación con la variación genética entre los individuos".

Con esta aseveración Richard Lewontin lanza “la pelota” del uso del concepto de raza al área de los estudios culturales, en donde el determinismo cultural en el que se ampara las Ciencias Sociales, complementa el determinismo biológico arriba mencionado, filtrando en los intersticios de la organización de ciertas sociedades humanas, un racismo implicito basado en estudios reduccionistas que lindan con lo pseudocientífico, racismo implícito a salvo de críticas, que se reproduce, como hemos dicho, en los discursos políticos y sociales, como disitinción ( ver Bourdieu).

El racismo en el Perú

Todo esto viene a colación de la interesante reflexión hecha aquí y los últimos acontecimientos en nuestro país ( el afiche del Festival de Cine de Lima, incidentes en la Discotéca La Sede y el cierre temporal del Café del Mar) sobre demostraciones evidentes del racismo asolapado que define nuestra identidad a manera de distinción entre unos y otros peruanos, distinción que hace caer, a quienes pretenden ejercerla, en un racismo políticamente incorrectom dada la variedad de pigmentos dérmicos que forman parte de nuestra deliciosa realidad multicultural.

Cierto es que el racismo es una construcción post – colonial, como menciona Méndez- no solo en Perú- y está enmarcado dentro de la formación del determinismo biológico naciente en Occidente a raíz de la Revolución Francesa y la formación de la sociedad burguesa, determinismo biológico y cultural que sustentaría las diferencias raciales y culturales bajo el darwinismo social y que delimitaría una visión de la sociedad humana plasmada en la República como bien señala Méndez.Por ello creo que un libro interesante respecto a la contrucción del determinismo biológico y cultural en la modernidad es No está en los genes de Richard Lewontin , 1987 así como J S Gould el debate sobre el uso y significado de raza.Este es un debate abierto y actual en muchos de los campos de la biología y la antropología del cual debemos tomar parte, pues estamos vayendo en lo que Bourdieu llamaría el racismo de la inteligencia un texto de Bourdieu – que he traducido muy precariamente y que he “descubierto” gracias a la mención del concepto de “distinción” respecto al racismo en el Perú y las reflexiones de Cecilia Méndez en el post mencionado más arriba, artículo el cual nos sitúa en el contexto del racismo casi invisible pero conciso que vivimos en países como el nuestro.

Eso sí, el título no quiere decir que Bourdieu se refiera a que el racismo disntinga inteligentes de los que no, todo lo contrario, dicho racismo sería una invención para distinguirse en una sociedad burguesa ( Igualdad Fraternidad Libertad) liberal, políticamente correcta.

¿Y si usted fuera víctima del racismo de la inteligencia?

“(…) Pierre Bourdieu propone reconsiderar el concepto de racismo, no de una cuestión de razas,pues si no abrimos los ojos, nos será difícil entender los matices y las sutilezas de algunos racismos que se desarrollan ante nosotros y toman entonces la naturaleza de una realidad, de una situación casi inevitable. El sociólogo nos proponía el concepto de racismo de la inteligencia:

“Es necesario saber que no hay un racismo, hay muchos racismos: existen tantos racismos de grupos que tienen que justificar(se) de existir como existen, lo que constituye la función invariante de los racismos.

Me parece muy importante llevar el análisis sobre estas formas del racismo, que son las más sutiles seguramente, más irreconocibles, por lo tanto son las más raramente posible denunciadas, quizá porque los denunciantes ordinarios del racismo poseen algunas de las propiedades que inclinan a esta forma de racismo. Pienso en el “racismo de la inteligencia”:

El “racismo de la inteligencia” es un racismo de clase dominante que se distingue por una muchedumbre de propiedades de lo que se designa habitualmente como racismo es decir, el racismo pequeño-burgués que es el objetivo central de la mayoría de las críticas clásicas del racismo, a comenzar por los más vigorosos, como la de Sartre.

El racismo es consustancial a una clase dominante cuya reproducción depende, por una parte, de la transmisión del capital cultural, capital heredado que tiene por propiedad ser incorporado como un capital, natural, innato.

( aquí entra el discurso del determinismo biológico decimonómico del que habla Richard Lewontin en No está en los genes”. Nota del Blog)

El racismo de la inteligencia , pues, es el que los dominantes tienen por objeto producir en la prolongación y validación de su propio privilegio”, como dijo Weber, es decir, una justificación del orden social que dominan. Es lo que hace que los dominantes supongan que son superiores.
El racismo es un esencialismo y el racismo de la inteligencia es la forma socializada como una característica de una clase dominante cuyo poder se basa en parte en la posesión de títulos que, como los títulos escolares, son supuestos ser garantías de inteligencia y que se sentaron, en muchas sociedades, y para el acceso mismo a las posiciones de poder económico, de los títulos antiguos como los títulos de propiedad y los títulos de nobleza.”


Pierre Bourdieu 2004 Le Monde Diplomatique.
Este texto de Pierre Burdieu aparece en 1983 en Le Monde Diplomátique el cual aparece en el mismo medio en abril de 2004 bajo el título “El racismo de la inteligencia”Bourdieu nos invita así a profundizar el concepto de racismo de la inteligencia – y en consecuencia a desplazar nuestra rejilla de lectura de la cuestión.
El camino es largo puesto que tenemos una ordinaria y estrecha concepción del racismo: vemos el mundo en negro, blanco, amarillo o rojo en su choque – añadiendo los mestizajes resultantes del cruce de estos colores! Lo que no es una manera todavía “inteligente” de tratar el racismo…conceptos bordianos ( otra vez con mi precaria traducción)


Racismo “Denunciadas, condenadas, tachadas, las pasiones mortales de todos los racismos (de etnia, sexo o clase) se perpetúan porque se fijan a los cuerpos en forma de disposiciones (hábitus) y también porque la soberanía del cual son el producto se perpetúa en la objetividad, aportando un refuerzo continuo a la propensión a aceptarlo, excepto cuando se da una ruptura crítica (aquélla que opera, por ejemplo, en un nacionalismo “reactivo” del pueblo dominado- Aqquí debe referirise a Algeria) este racismo, no es menos fuerte en los dominados que en los dominantes. »(Méditations pascaliennes, Seuil, 1997, p.216)
Distinción “La distinción no implica necesariamente, como se lo cree a menudo, la búsqueda de la distinción. (…) Sin embargo, somos capaces de percibir como distinciones las diferencias “espontáneas” que sus categorías de percepción los llevan a considerar como pertinentes, así los agentes sociales son capaces de redoblar intencionalmente estas diferencias espontáneas de estilo de vida por lo que Weber llama la “estilización de la vida”.

La búsqueda de la distinción, pues, puede señalarse en las maneras de hablar(…).”
En Espace social et genèse des “classes” , Langage & pouvoir symbolique , Paris, Seuil, Collection Points-Essais, 2001, p.305)Ver : Goût; Style de vie.

http://andreanaranjo.wordpress.com/2007/08/25/de-la-biologia-a-la-ideologia-el-discurso-del-racismo/

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